
"Por más que queramos ser diferentes, sentirnos como individuos, y nos entusiasmamos con la expresión, la libertad y las experiencias que nos hacen únicos, todos estamos hechos de la misma sustancia. Reímos y lloramos de forma similar, aprendemos palabras para después olvidarlas y, cuando conocemos a personas de culturas y lugares distintos a los nuestros, de alguna forma comprendemos cómo viven sus vidas. El lenguaje nos une a través de sus significados, tentándonos a cruzar fronteras y ayudándonos a comprender las preguntas terriblemente difíciles que la vida, implacable, nos arroja".
Una pausa. Esto es lo que buscaba: una pausa. Hoy os traigo un libro diferente que ha sido mi pausa. No estoy naufragando en ninguna crisis lectora, tampoco estoy perdido en una crisis bloguera. Sin embargo, es obvio que desde que he empezado a trabajar en el despacho (y a pesar de que me muero de ganas de explicaros mis últimas lecturas) cuando llego a casa solo tengo fuerzas para arrastrarme hacia la calidez de la cama, coger el libro de la mesilla de noche y leer hasta que se me cierran los ojos de agotamiento. Prefiero ignorar el número de reseñas pendientes. Quizás es por esta necesidad de una pausa, es decir, de una lectura simpática, diferente, original, sin más pretensiones que asombrar al lector, que me ha llegado tanto el libro que os traigo hoy; Lost in translation, de Ella Frances Sanders.
Una pausa. Esto es lo que buscaba: una pausa. Hoy os traigo un libro diferente que ha sido mi pausa. No estoy naufragando en ninguna crisis lectora, tampoco estoy perdido en una crisis bloguera. Sin embargo, es obvio que desde que he empezado a trabajar en el despacho (y a pesar de que me muero de ganas de explicaros mis últimas lecturas) cuando llego a casa solo tengo fuerzas para arrastrarme hacia la calidez de la cama, coger el libro de la mesilla de noche y leer hasta que se me cierran los ojos de agotamiento. Prefiero ignorar el número de reseñas pendientes. Quizás es por esta necesidad de una pausa, es decir, de una lectura simpática, diferente, original, sin más pretensiones que asombrar al lector, que me ha llegado tanto el libro que os traigo hoy; Lost in translation, de Ella Frances Sanders.



