| Editorial Destino |
"Aún recuerdo el día en que, siendo muy niña, aprendí a leer. Fue un acontecimiento mágico. Todavía puedo revivir la emoción temblorosa que experimenté cuando las letras empezaron a cobrar significado delante de mis ojos. Un instante antes, tan sólo parecían animalillos que se ocultan bajo tierra y que nadie puede ver, y al siguiente estaban vivas y eran capaces de darle sentido al mundo, de ordenarlo".
De este libro me llamó mucho la atención tanto el título como la portada con las magníficas ilustraciones de Lizzy Stwart, que representan a Brianda, la protagonista de la novela, y a Tomás, un personaje. Con un solo vistazo a la portada ya supe que se trataba de una historia cándida, de amor, un renacimiento en toda regla y naturaleza, y encontré en su historia exactamente esto. Hoy os traigo la última novedad de editorial Destino, Y entonces sucedió algo maravilloso, de Sonia Laredo.
La historia arranca cuando Brianda Gonzaga, editora de éxito aunque muy insegura en su vida personal, es despedida sin demasiados miramientos de la editorial a la que ha dedicado la mayor parte de su vida. Sola, desorientada y aturdida se deja llevar por el destino y éste la lleva al Concejo de Nuba, un pequeño y hermoso pueblo perdido por el norte entre montañas, ríos y bosques. Allí conoce a Don Lorenzo, un viejo y sabio librero, que lo acoge a su casa a cambio de que trabaje para él en la librería con la promesa de que, si encuentra un tesoro, le traspasará el negocio -aunque tanto Brianda como Don Lorenzo me mirarían mal al llamar negocio a la vieja librería-. En Nuba nuestra protagonista empezará su nueva vida, descubrirá los verdaderos placeres de la vida y, como no, se enamorará.
Cuando leí la sinopsis de esta novela encontré muy original la manera de hablar del despido, desgraciadamente muy común en la actualidad y en nuestro país, como una oportunidad de dar un giro a tu vida. Perder el empleo es una muy mala noticia, pero también puede llegar a ser una liberación y un cambio radical en tu vida. Estoy seguro de que si le preguntara a Brianda si hubiera preferido que la editorial en la que trabajaba no la hubiese despedido nunca se habría reído de mi ingenua pregunta. Y no, este libro no es de género fantástico.
Sonia Laredo -pseudónimo de la autora del libro- hace que a partir de la casual llegada de nuestra
protagonista al Concejo de Nuba el lector sea testigo de una evolución progresiva de la desesperación, el desamparo, la soledad y la preocupación permanente a la libertad, el amor, la tranquilidad y la paz. Hace que el lector acabe amando Nuba, sus habitantes, Brianda y a -mi personaje favorito- Don Lorenzo. Dota a cada personaje de una personalidad única y particular, aunque todos se nos mostrarán cercanos y "de pueblo", y es que la historia me transmitió esa paz y esa armonía que parece eterna en los pueblos alejados de todo.
La misma Brianda es la narradora del libro y empieza recordando cómo aprendió a leer. Ésta es una novela de las que muchos de nosotros nos referimos como "libros que hablan de libros". Cada página transmite un gran amor hacia la lectura. Se citan constantemente a autores y a sus obras. En un capítulo Don Lorenzo llega a decir a nuestra protagonista que no se siente solo porque tiene miles de amigos, los libros. A lo largo de la novela Brianda nos expondrá todas sus reflexiones en ese periodo de cambio brutal de su vida, y como nexo y modelo de todos sus pensamientos están también los libros.
Las reflexiones sobre el rumbo que escoge cada uno para su vida configuran pues una parte importante y esencial del libro, pero esto no evita que la protagonista no viva otro tipo de aventuras en Nuba. Brianda llega al pueblo como una verdadera pixapins, como se dice en mi tierra. Con esto quiero decir que es completamente de ciudad y no está demasiado acostumbrada al ritmo de vida de pueblo. Poco a poco irá conociendo a los vecinos y a Tomás, el Edward Cullen de esta novela, callado, guapo y casado. No tardará en surgir el amor entre ambos -¿cinco minutos?-, una pasión que Brianda nunca había conocido hasta el momento. También aparece el Jacob de esta novela; se llama Lope y es el hombre apuesto, soltero, simpático y enamorado de la protagonista que, aunque es perfecto, Brianda no siente por él lo que siente por Edw... Tomás. Auguro que el personaje favorito de la mayoría de mujeres será Tomás. La verdad es que la historia de amor, como habréis alcanzado a adivinar, me ha parecido muy comercial. Ha caído en todos los estereotipos en los que podía caer. Sin embargo, esto no desmerece el resto de la historia.
Aunque al principio me costó un poco de engancharme por algunas reflexiones que, aunque buenas, pecaban de extensas, -no me consta que le haya pasado a nadie más- la segunda mitad me la pulí en un día, y es que, efectivamente, al final te acaba por enganchar pues las cosas se enredan para Brianda en Nuba. Además, en esta misma segunda mitad encontraremos unos cuantos capítulos en los que en cada uno conoceremos a un cliente habitual de la librería en la que trabajan Brianda y Don Lorenzo y de cada uno de ellos aprenderemos algo. De vez en cuando me gustaba imaginar que todo se trata de una historia real, Sonia Laredo es Brianda y ha utilizado pseudónimo para que nadie irrumpa en su apacible y nueva vida en un pueblo perdido que tampoco quiere que nadie sepa por la misma razón, y por eso lo llama Nuba. ¿Qué? Dejadme soñar, que es gratis (de momento).
El final, aunque previsible, me pareció muy adecuado y me dejó satisfecho. Lo que eché un poco de menos fue emotividad. Se acentúan mucho los sentimientos de Brianda en el momento en el que es despedida de la editorial. La crisis de identidad que siente consigue transmitirlo de una forma excepcional. Sin embargo, en algunos sucesos que vive en Nuba -no puedo nombrarlos porque sería un spoiler en toda regla- no transmite ninguna emoción y encontraba en la protagonista los mismos sentimientos que se podrían hallar en una piedra.
En conclusión, en las páginas de Y entonces sucedió algo maravilloso encontraréis la historia perfecta para este verano. Un relato sobre un cambio en una mujer que transformó su vida de gris a todo color. Conoceréis a Don Lorenzo y Nuba, un pueblo único que, aunque sea ficticio, existe a partir de ahora en mi corazón. Las reflexiones no dejarán al lector indiferente, pues resultan ser lecciones de vida esenciales para no caer más en los mismos errores de siempre. Aunque en la historia de amor me falló un poco -demasiados paralelismos con el imperio Crepúsculo- el resto de la narración es impresionante y, sin lugar a dudas, es una lectura que recomiendo.
La historia arranca cuando Brianda Gonzaga, editora de éxito aunque muy insegura en su vida personal, es despedida sin demasiados miramientos de la editorial a la que ha dedicado la mayor parte de su vida. Sola, desorientada y aturdida se deja llevar por el destino y éste la lleva al Concejo de Nuba, un pequeño y hermoso pueblo perdido por el norte entre montañas, ríos y bosques. Allí conoce a Don Lorenzo, un viejo y sabio librero, que lo acoge a su casa a cambio de que trabaje para él en la librería con la promesa de que, si encuentra un tesoro, le traspasará el negocio -aunque tanto Brianda como Don Lorenzo me mirarían mal al llamar negocio a la vieja librería-. En Nuba nuestra protagonista empezará su nueva vida, descubrirá los verdaderos placeres de la vida y, como no, se enamorará.
Cuando leí la sinopsis de esta novela encontré muy original la manera de hablar del despido, desgraciadamente muy común en la actualidad y en nuestro país, como una oportunidad de dar un giro a tu vida. Perder el empleo es una muy mala noticia, pero también puede llegar a ser una liberación y un cambio radical en tu vida. Estoy seguro de que si le preguntara a Brianda si hubiera preferido que la editorial en la que trabajaba no la hubiese despedido nunca se habría reído de mi ingenua pregunta. Y no, este libro no es de género fantástico.
Sonia Laredo -pseudónimo de la autora del libro- hace que a partir de la casual llegada de nuestra
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| Brianda |
La misma Brianda es la narradora del libro y empieza recordando cómo aprendió a leer. Ésta es una novela de las que muchos de nosotros nos referimos como "libros que hablan de libros". Cada página transmite un gran amor hacia la lectura. Se citan constantemente a autores y a sus obras. En un capítulo Don Lorenzo llega a decir a nuestra protagonista que no se siente solo porque tiene miles de amigos, los libros. A lo largo de la novela Brianda nos expondrá todas sus reflexiones en ese periodo de cambio brutal de su vida, y como nexo y modelo de todos sus pensamientos están también los libros.
Las reflexiones sobre el rumbo que escoge cada uno para su vida configuran pues una parte importante y esencial del libro, pero esto no evita que la protagonista no viva otro tipo de aventuras en Nuba. Brianda llega al pueblo como una verdadera pixapins, como se dice en mi tierra. Con esto quiero decir que es completamente de ciudad y no está demasiado acostumbrada al ritmo de vida de pueblo. Poco a poco irá conociendo a los vecinos y a Tomás, el Edward Cullen de esta novela, callado, guapo y casado. No tardará en surgir el amor entre ambos -¿cinco minutos?-, una pasión que Brianda nunca había conocido hasta el momento. También aparece el Jacob de esta novela; se llama Lope y es el hombre apuesto, soltero, simpático y enamorado de la protagonista que, aunque es perfecto, Brianda no siente por él lo que siente por Edw... Tomás. Auguro que el personaje favorito de la mayoría de mujeres será Tomás. La verdad es que la historia de amor, como habréis alcanzado a adivinar, me ha parecido muy comercial. Ha caído en todos los estereotipos en los que podía caer. Sin embargo, esto no desmerece el resto de la historia.
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| Tomás |
Aunque al principio me costó un poco de engancharme por algunas reflexiones que, aunque buenas, pecaban de extensas, -no me consta que le haya pasado a nadie más- la segunda mitad me la pulí en un día, y es que, efectivamente, al final te acaba por enganchar pues las cosas se enredan para Brianda en Nuba. Además, en esta misma segunda mitad encontraremos unos cuantos capítulos en los que en cada uno conoceremos a un cliente habitual de la librería en la que trabajan Brianda y Don Lorenzo y de cada uno de ellos aprenderemos algo. De vez en cuando me gustaba imaginar que todo se trata de una historia real, Sonia Laredo es Brianda y ha utilizado pseudónimo para que nadie irrumpa en su apacible y nueva vida en un pueblo perdido que tampoco quiere que nadie sepa por la misma razón, y por eso lo llama Nuba. ¿Qué? Dejadme soñar, que es gratis (de momento).
El final, aunque previsible, me pareció muy adecuado y me dejó satisfecho. Lo que eché un poco de menos fue emotividad. Se acentúan mucho los sentimientos de Brianda en el momento en el que es despedida de la editorial. La crisis de identidad que siente consigue transmitirlo de una forma excepcional. Sin embargo, en algunos sucesos que vive en Nuba -no puedo nombrarlos porque sería un spoiler en toda regla- no transmite ninguna emoción y encontraba en la protagonista los mismos sentimientos que se podrían hallar en una piedra.
En conclusión, en las páginas de Y entonces sucedió algo maravilloso encontraréis la historia perfecta para este verano. Un relato sobre un cambio en una mujer que transformó su vida de gris a todo color. Conoceréis a Don Lorenzo y Nuba, un pueblo único que, aunque sea ficticio, existe a partir de ahora en mi corazón. Las reflexiones no dejarán al lector indiferente, pues resultan ser lecciones de vida esenciales para no caer más en los mismos errores de siempre. Aunque en la historia de amor me falló un poco -demasiados paralelismos con el imperio Crepúsculo- el resto de la narración es impresionante y, sin lugar a dudas, es una lectura que recomiendo.
Título: Y entonces sucedió algo maravilloso. Autor/a: Sonia Laredo.
Editorial: Editorial Destino. Nº páginas: 387. Precio: 18,90€
Agradecimientos a Editorial Destino por el ejemplar.
Agradecimientos a Editorial Destino por el ejemplar.

