
"- Eres un buen chico. Mirándote, me he dado cuenta. En los siete años que llevo aquí he visto ir y venir a mucha gente. Así que lo sé. Hay dos tipos de personas: los que son capaces de abrir su corazón a los demás y los que no. Tú te cuentas entre los primeros. Puedes abrir tu corazón siempre y cuando quieras hacerlo.
- ¿Y qué sucede cuando lo abres?
Reiko, con el cigarrillo entre los labios, juntó las palmas de las manos con aire divertido.
- Que te curas- afirmó.
La ceniza del cigarrillo cayó sobre la mesa, pero a ella no pareció importarle".
Aunque me moría de ganas de leer a Yukio Mishima, cuando supe que este mes de septiembre en el reto Trotalibros visitábamos Japón era imposible que ignorase a Haruki Murakami, eterno favorito al Premio Nobel de la Literatura. Así pues, decidí leer a ambos, aun a costa de cargar ambos libros en el avión a Canadá (gracias a Dios no me llamaron la atención por el peso de la maleta, aún no sé muy bien porqué teniendo en cuenta que cargaba más de diez libros). Hoy os traigo Tokio Blues (Norwegian Wood), de Haruki Murakami.
Conocemos a Tōru Watanabe, un hombre de treinta y siete años que, por casualidad, escucha Norwegian Wood de los Beatles mientras el avión en el que se encuentra aterriza a Hamburgo. Esta canción lo traslada al pasado, a su juventud en el Japón de los años setenta. Recuerda a Naoko, la novia de su mejor amigo, Kizuki. Cuando este último se suicida Watanabe no tarda en enamorarse de la misteriosa Naoko y empiezan una tórrida relación que se ve interrumpida debido a la frágil salud mental de ella. Entonces Watanabe conoce a Midori, una chica muy peculiar y enérgica y, aunque es completamente opuesta a Naoko, en seguida se siente atraído por ella.
A parte del último libro de Murakami (Hombres sin mujeres) todos los libros que tengo de él -que no son pocos- son de segunda mano. Así, sin buscarlo. Cada vez que he ido a mi librería de segunda mano habitual y he encontrado un libro suyo que no tenía aún lo he comprado. Me ha parecido una curiosidad murakamiana, no sé muy bien porqué, pero, de alguna manera, el hecho de que casi todos sus libros que tengo en mi estantería sean de segunda mano me parece en sincronía con su mundo.
A parte del último libro de Murakami (Hombres sin mujeres) todos los libros que tengo de él -que no son pocos- son de segunda mano. Así, sin buscarlo. Cada vez que he ido a mi librería de segunda mano habitual y he encontrado un libro suyo que no tenía aún lo he comprado. Me ha parecido una curiosidad murakamiana, no sé muy bien porqué, pero, de alguna manera, el hecho de que casi todos sus libros que tengo en mi estantería sean de segunda mano me parece en sincronía con su mundo.
"- Estoy segura de que eres de esas personas que se lo piensan todo muy bien.
- No sé. Tal vez. Quizá por eso no le gusto a demasiada gente.
- Eso te pasa porque da la impresión de que no te importa no gustar a los demás. Y hay gente que no lo soporta -musitó ella con la mejilla apoyada en la palma de la mano."
La muerte y el sexo son los dos ejes de esta novela, considerada la obra que llevó a Haruki Murakami a la fama. La muerte porque más de la mitad de los personajes que aparecen en la novela se acaban suicidando. No he acabado de entender porqué Murakami siempre elige este final para sus personajes en este libro, y curiosamente todos se suicidan de la misma forma: sin dejar nota alguna. Esto ha supuesto un punto de inverosimilitud que me ha molestado un poco. El otro es el sexo, y no podía ser de otra forma teniendo en cuenta que el protagonista de la novela, Watanabe, es hombre y adolescente. Por la red he podido ver que muchos no están de acuerdo en el protagonismo que se le da al sexo a lo largo de la novela. No estoy de acuerdo, Murakami hasta ahora es el escritor que se ha acercado más a la realidad adolescente masculina. Watanabe es un personaje cariñoso, leal y franco, pero no puede esconder que le gusta -obsesiona- hacer el amor con las mujeres, y no creo que esto entre en conflicto con lo esencial de la novela
"Cuando escucho esta canción a veces me pongo triste. No sé por qué, pero me siento como si me encontrara perdida en un espeso bosque. Hace frío, está muy oscuro y nadie viene a ayudarme"
Aunque sin perder de vista el narrador, que se sitúa en la actualidad y, por lo tanto, hay momentos en los que nos habla del futuro, la novela se centra completamente en su juventud. Se podría decir que los personajes son completamente murakamianos: personajes perdidos, desorientados y diferentes a la gente corriente que se encuentran, se entienden y pasean por las calles de una ciudad nocturna bajo la lluvia.
"Al no poder hablar contigo, estos meses de abril y mayo han sido muy duros y solidarios para mí. No recuerdo haber vivido jamás una primavera tan amarga. Hubiera preferido tres febreros seguidos"
Me ha gustado Watanabe, especialmente debido al inmejorable final, que afianza mucho a la historia y a su protagonista. Watanabe es un personaje que, debo confesarlo, me ha resultado agridulce. Por un lado en ocasiones me ha parecido algo pasivo, como una persona que se deja llevar por la corriente y no tiene voluntad propia. A veces lo notaba falto de personalidad, pero esto es algo que me suele suceder con los personajes de Murakami. Por otro lado, me ha gustado su encanto, la parte de él diferente, sorprendente, inesperado y original.
"La primavera es una buena estación para empezar una nueva vida"
En conclusión, es la segunda novela que leo de Murakami y mi opinión de él no ha cambiado. Al principio sus novelas me cuestan, sus giros me parecen arbitrarios, sus personajes vacíos y los diálogos y descripciones sin sentido. Sin embargo, como siempre, en medio de la lectura siento que esos giros son precisamente los que impiden que el lector se imagine lo que va a venir, hace que se sienta felizmente indefenso ante el curso de los acontecimientos, va conociendo a los personajes y acaba comprendiéndolos y los diálogos y descripciones pasan a formar parte del encanto de los personajes y la narración. Y, como habéis visto, no son pocas las citas que me he llevado del libro.
No es por parecer interesante ni diferente, pero esta será una reseña de Tokio Blues (Norwegian Wood) con canción incorporada sin que sea Norwegian Wood, de los Beatles. Y es que yo acabé la lectura con esta canción, que aparece también al final de la historia, y sencillamente me encantó. Disfrutadla:

