
"Debía de estar completamente agotada. No sólo luchaba en el juicio. Luchaba siempre, y había luchado siempre, no para mostrar a los demás de lo que era capaz, sino para ocultarles de lo qué no era capaz. Una vida cuyos avances eran enérgicas retiradas y cuyas victorias eran derrotas encubiertas."
Hay libros que asombran al lector por la naturalidad con la que cuentan una historia que refleja los azares del destino de la vida de una persona. Esas famosas y buscadas casualidades que de vez en cuando le asombran a uno. Cuando en nuestro día a día oíamos a terceros contar una de esas casualidades susurramos "Hay que ver, la realidad supera la ficción". Hay quienes creen en el destino, hay quienes creen en la casualidad, pero todos sentimos que la vida es una caja de sorpresas, y nunca sabes qué encontrarás por el sendero. Hoy os traigo El lector, de Bernhard Schlink.